Tras lo ocurrido se veía a Cristian y Regendorf sonriendo.
(PASADO)
- Sabía que lo entenderías, muchas gracias. --dijo Regendorf sonriendo-- Ahora te contaré mi plan para que esto salga bien y cambie mi futuro lleno de guerras.
- Entiendo, te escucho. --dijo Cristian--
- Bien. Lo primero será crear una gran revolución en tu lugar de trabajo, pongamos que dentro de 5 días. --comentó Regendorf-- Crearé algunos terremotos y provocaré algún incendio para evitaros un poco el poder salir. Tras salir del edificio, me encontraré en lo alto de la salida, así que tu harás algo como que me has visto y avisarás a todos, pero supuestamente tu y yo solo nos hemos visto una vez.
- Bien, entonces empezarás hablar sobre que quieres destruir el mundo para cambiarlo y mejorarlo, y empezaremos a discutir tu y yo, ¿verdad? --dijo Cristian-- Además, podemos aprovechar que hay un compañero que no se traga nada y siempre quiere pruebas de todo, ya sea posible o no.
- Exacto, y lo de tu compañero es perfecto. --contestó Regendorf-- Seguramente diría algo tipo "Vamos, si dices tener ese poder, ¿por qué no destruyes algo?". Ahí atacaré a Rusia, así que avisaré a los medios de que coloquen las miradas allí dentro de 5 días, que será cuando apareceré. Tras la destrucción se creará el caos, así que tu me retarás para pararme los pies.
- Mmmm... No queda creíble... ¿Qué te parece si atacas inesperadamente a una persona cercana a mi? Supongamos a una persona que amo. --propuso Cristian--
- ¿Estás seguro de crear ese riesgo? --preguntó Regendorf--
- Si, así quedaría más creíble el atacarte, para parar el mundo y además vengarme del ataque que harás a la persona más amada para mi. --contestó Cristian-- Me colocaré al lado de ella para que puedas reconocerla.
- Perfecto, como tu quieras. --dijo Regendorf-- Entonces nos encarnizaremos en una pelea increíble, llena de poder. No te preocupes, crearé algunas cosas para que podamos estar de igual a igual en todo, y tras la pelea... Nos agotaremos, comenzaremos con los puños y me intentarás convencer de que me detenga, que la gente puede cambiar y demás. Tras todo esto... Me suicidaré y te dejaré el legado de cambiar la humanidad.
- ¿Suicidarte? --preguntó algo preocupado Cristian-- No puedes hacer eso, eso no me parece justo.
- Tranquilo... Ya he vivido muchas desgracias... Eso sería una alegría para mi. --dijo sonriendo Cristian--
(PRESENTE)
Sonreía ya que el plan había salido como lo tenían previsto.
- Espero que esto sirva de ejemplo para toda la humanidad, y tomen cartas para cambiar el mundo... --dijo Regendorf como sus últimas palabras-- Mi yo de esta época sabe todo lo ocurrido aquí y observará a las personas como intentan cambiar este mundo. Cuando llegue el momento adecuado, sabré si os habéis equivocado, y castigaré vuestro error como recompensaría vuestro éxito...
Tras estas palabras, desapareció completamente, sin dejar rastro alguno.
Regendorf, como último regalo, restauró Rusia y todos los destrozos creados en el Instituto. Cristian se levantó y se dirigió a todas las personas presentes.
- Espero que hayamos aprendido todos una valiosa lección de esto y que mejoremos todos este mundo lleno de guerras.
Tras esto todos empezaron a removerse para avisar al resto de humanos sobre lo ocurrido, y todos continuaron con su vida normal. Todos se estaban esforzando por mejorar el mundo tras el anuncio que hizo Regendorf.
Una nueva era se aproximaba, aunque no era la Era Acnología, pero fue una era de tranquilidad y paz en el mundo.